jueves, 20 de junio de 2013

Sombra.

Nada más puro que la inocente mirada de mi pequeña Labrador (lo que le falta por crecer), es el brillo ahogado en esas fuentes esféricas el que me hace sonreír y olvidar, idear los mejores escenarios jamás vividos.

No hay igual ni mejor, es la más bella, es porque es mía y yo de ella.